Isósceles Lab. es una necesidad creativa; es un proyecto que mira dentro de uno mismo y provoca una atracción morbosa que incendia la curiosidad.

Fundado para dar cobertura a una serie de ejercicios artísticos, ha evolucionado hacia un universo intimista y especular.

Músicas a lo lejos: ¿Qué motivos influyen para que, en esta época de fiebre tecnológica, alguien decida producir animación de forma artesanal?




Isósceles Lab.: Bueno, la comunidad audiovisual es enorme y el uso de todo tipo de técnicas está muy extendido. No me considero un bicho raro en este aspecto ni creo que haya una presión por parte de nadie para seguir el camino de las nuevas tecnologías. Además, parte de la culpa por la que me decidí por la stop motion es que no encontré colaboradores para desarrollar los proyectos y tuve que hacerlo todo yo mismo. Es relativamente sencillo realizar un corto de animación con esta técnica y evitar así especializarme en otros ámbitos para los que tampoco tenía tiempo

El otro motivo es que, cuando era niño, la animación que realmente me gustaba era la que llegaba de la Europa del este, lejos de los clichés infantiles y reiterativos de la potente industria americana. Recuerdo que esa manera de hacer animación y presentar historias realmente me hacía sentir cosas nuevas y estimular mi imaginación. Ahora no me veo haciendo otra cosa que no sea heredera de este tipo de iniciativa.

Lógicamente me he documentado y he buscado inspiración en la obra de autores como Ladislas Starewitch, Jan Svankmajer, Jiri Trnka, Vadim Kurchevsky, Los hermanos Quay, Nick Park, etc. Su trabajo es extraordinario y tiene un componente onírico que yo también quiero transmitir.




Músicas a lo lejos: Pero el entorno surrealista puede hacer que se pierda el mensaje.

Isósceles Lab.: El gran reto del autor es conseguir la complicidad con el público. Todos soñamos y estamos familiarizados con los procesos reconstructivos del sueño. No hay necesidad de lanzar un mensaje descriptivo que desvirtúe la esencia de la obra. Si se consiguen recuperar las sensaciones y la carga simbólica del sueño, entonces la mayor parte del camino está recorrida.

La animación stop motion contiene muchos detalles que el público tiene interiorizados, de manera que considero relativamente sencillo conseguir esa proximidad. Puede parecer algo primitivo, pero la parte final está digitalizada. Todo el proceso de animación de imágenes está realizado con un programa de edición de video.




Músicas a lo lejos: Este tipo de animación está muy anclado a los principios del siglo pasado y sus circunstancias.

Isósceles Lab.: Es lógico que cada tecnología produzca obras y movimientos que se asocian a una época determinada. Ese aire retro que tan bien han entendido los hermanos Quay es una constante y una señal de identidad. Pero también es un símbolo atávico que funciona muy bien para determinar ese tránsito de lo real a lo imaginario

Por otro lado, la animación stop motion está muy viva; no hay más que recordar maravillosas producciones recientes como Pesadilla antes de Navidad, Coraline, La novia cadáver, Wallace y Gromit, etc.




Músicas a lo lejos: ¿Todo el proceso lo controlas tú mismo?

Isósceles Lab.: No sólo controlarlo sino realizarlo; desde el guión, creación de escenarios, hasta la música. Pero insisto que ha sido por necesidad. La idea original era reunir un grupo de trabajo donde encajar en mi especialidad (música y efectos de sonido), pero he de admitir que mi estilo de vida no ayuda a conocer mucha gente. Es un círculo vicioso: al invertir mucho tiempo investigando reduzco posibilidades de conocer gente y por eso tengo que invertir todavía más tiempo al encargarme de todo el proceso.




Músicas a lo lejos: ¿Cómo se está portando la crítica con tu obra?

Isósceles Lab.: Desconozco si la crítica se ha interesado por mis cortos. Lo dudo porque no he recibido ninguna petición de entrevista. Y si alguien ha comentado mi obra, no se me ha notificado para consultarla.

Por lo general, a un nivel más íntimo, la gente suele llevarse buenas sensaciones, porque este tipo de animación siempre genera proximidad y ternura. La escasez de medios provoca estas emociones piadosas




Músicas a lo lejos: Pero toda tu obra no es en stop motion.

Isósceles Lab.: Cierto; tengo un corto de marcado carácter surrealista basado en una obra temprana de Robert Rauschenberg (Caja de música). Y curiosamente es la que tiene mejores críticas. Me parece extraño porque la versión original contenía secuencias de niños que tuve que eliminar para poder divulgarla, recurriendo a parches y cortes de continuidad que han desmerecido un poco la obra. No eran situaciones comprometidas, pero los padres de los niños no consideraron oportuno que se hicieran públicas y no tuve más remedio que editar el video de nuevo.




Músicas a lo lejos: Hay una notable carga simbólica en esa obra.

Isósceles Lab.: Y en toda mi filmografía. Me parece importante añadir carga simbólica que pueda ayudar a generar interpretaciones. Sobre todo cuanto más alejada de la simbología típica de las producciones comerciales. Es divertido escuchar al público intentar encontrar una explicación que les satisfaga. Es como si no pudieran disfrutar de las imágenes si no encontraran puntos de apoyo para adivinar un mensaje o un argumento. Por eso me gusta utilizar elementos mecánicos, inorgánicos, material de desecho, porque se evita esa primera conexión fácil y obliga a general una dinámica mental para encontrar esos vínculos perdidos.




Músicas a lo lejos: Los clavos.

Isósceles Lab.: Bueno, el poder simbólico de los clavos es enorme. A todo el mundo le sugiere algo relacionado con los clavos, desde recuerdos banales hasta la profundidad mística, pasando por los paralelismos que puede tener una figura compuesta por clavos a la que se ha dado vida a la manera más tradicional de entidades superiores.

Hay que hacer de la necesidad una virtud, y piensa que no tengo ninguna formación como decorador de escenarios o artista plástico. Es más, soy un pésimo dibujante y mis guiones gráficos (storyboards) dan verdadera pena. Así que me las ingenié para llegar donde quería empleando objetos inservibles, recuperando artículos destinados a ser destruidos. Hay cierta magia y cierta ironía al mismo tiempo en ese proceso. Alguien ha llegado a decirme que trabajo como un mago, dando vida a los objetos inertes.




Músicas a lo lejos: ¿Lo más importante es la música?

Isósceles Lab.: Originalmente sí, pero al encargarme de todo el trabajo dejó de ser una prioridad. Al final ha sido muy enriquecedor. Puede que no haya podido disfrutar del trabajo en equipo y del aprendizaje de experiencias ajenas, pero tener un control tan fuerte sobre todas las partes del proyecto me ha permitido interiorizar los enfoques del mismo. Pro ejemplo: la idea inicial era crear una obra donde la imagen y el sonido tuvieran el mismo protagonismo. Si hubiera trabajado con otros colaboradores, habrían sido necesarias muchas horas de comunicación para poder asimilar cada una de sus posturas; pero al hacerlo uno mismo, todo esto queda delimitado a mi propio conocimiento. Es para volverse loco, pero también es genial.




Músicas a lo lejos: ¿Has necesitado muchas horas para crear los cortos?

Isósceles Lab.: Pues la primera secuencia del corto Clavos fueron unas 138 fotografías, y sólo se trata de un pequeño tránsito de la cámara presentando la escena en unos pocos segundos. A pesar que soy muy perfeccionista, no me gusta crear un entorno aséptico de pureza plástica. Me atraen mucho las imperfecciones y esa inclinación ha marcado profundamente mi obra: pequeños desequilibrios, opacidades, asimetrías, desproporciones, etc.

He invertido el tiempo que he considerado necesario, dedicando parte a labores metódicas y parte a aspectos creativos e incluso espontáneos. La melodía de Clavos es una improvisación con un sintetizador por FM.




Músicas a lo lejos: ¿Piensas seguir en esta línea o vas a buscar colaboración?

Isósceles Lab.: Sigo buscando gente comprometida. Es muy duro llevar todo el peso de la producción y prácticamente avanzar en todas las áreas para que la calidad de la obra siga creciendo. Creo que es imprescindible encontrar colaboradores porque me veo incapaz de progresar; hasta tal punto que ahora mismo no tengo en mente iniciar otro proyecto porque no me veo en condiciones de mejorar lo que ya he hecho. Desconozco técnicas básicas como recrear ciertos movimientos y efectos visuales que limitan mucho las ideas que tengo en mente.

Me gustaría seguir en esta línea creativa, pero estaría encantado también de colaborar en otros proyectos audiovisuales. Actualmente mis colaboraciones se circunscriben a post-producción de audio y efectos de sonido, que también es una faceta que me gusta mucho.




[Abril, 2012]

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