Investigación | Musicas a lo lejos

Investigación

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Estás conduciendo de vuelta a casa y en la radio comienzan a sonar los primeros compases de guitarra del ‘Sweet Child O’ Mine’. Ibas concentrado en otros pensamientos, pero cuando te quieres dar cuenta estás conteniendo la respiración y tienes los ojos acuosos. La canción ha despertado en ti un recuerdo, quizá el de un viaje de adolescencia, “cuando todo era tan brillante como el cielo azul”, y ahora estás encogido por dentro.

Conocer lo que hace la música a nuestro cerebro es una vieja aspiración de la neurociencia. La canción del verano nos machaca la cabeza gracias a un ‘fallo’ del sistema: nuestro gusto por la repetición. Pero, ¿qué sucede cuando escuchamos nuestra canción favorita?

El equipo de R. W. Wilkins ha publicado recientemente en Scietific Reports un estudio en el que han intentado explicar «por qué experimentamos estados emocionales comparables cuando escuchamos música tan diferente como la de Beethoven y Eminem». Para su trabajo, los científicos analizaron la actividad cerebral de 21 voluntarios mientras escuchaban tres canciones: una que simplemente les gustaba, su tema favorita y una canción que les resultaba horrible.

Los autores del estudio encontraron que la canción favorita activa un patrón de actividad que ya han identificado en otras ocasiones y que se conoce, de momento, con el nombre de “red neuronal por defecto”. Este patrón de actividad se asocia con la introspección, la conciencia de uno mismo y los procesos en los que dejamos vagar nuestra imaginación. Cuando se activa esta red, se desactiva la red que trabaja cuando estamos concentrados en otra tarea, un mecanismo que parece funcionar de manera diferente en personas con esquizofrenia y otro tipo de trastornos mentales.

cerebros

Los científicos consideran que su resultado es especialmente valioso en lo que respecta a la búsqueda de una explicación sobre los motivos últimos por los que la música nos conmueve. Y al hecho de que lo puedan hacer registros tan distintos como una ópera o un concierto de rock. Mientras escuchan su tema favorito, recuerdan los investigadores, «las personas describen la experiencia como profundamente personal y aseguran que trae a su mente pensamientos y recuerdos inesperados».… Sigue leyendo

La música electrónica y electroacústica, el vídeo arte, y el uso de interfaces para la interactividad con personas y objetos, están cada vez más presentes en el panorama artístico y de la industria audiovisual actual.

El Título de Especialista Universitario en Música Electrónica y Electroacústica, Interactividad y Vídeo Creación ha sido creado en la Universidad Politécnica de Valencia como puente entre diferentes disciplinas para proporcionar la preparación adecuada a las necesidades de estos nuevos lenguajes. Ha sido promovido desde la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación gracias a la colaboración en la universidad del Máster en Música, la Facultad de Bellas Artes, los Departamentos de Comunicaciones, Ingeniería Electrónica y Escultura, y la Fundación Autor. El título ha recibido además el apoyo del Instituto Superior de Enseñanzas Artísticas y el Conservatorio Superior Joaquín Rodrigo de Valencia, y cuenta entre su profesorado con artistas e ingenieros de reconocido prestigio.

A quién va dirigido

El Título de Especialista Universitario en Música Electrónica y Electroacústica, Interactividad y Vídeo Creación está dirigido a compositores, titulados de grado medio o superior de música, ingenieros en telecomunicación, informática, comunicación audiovisual, licenciados en bellas artes, y en general, todas aquellas personas interesadas en el mundo de la música electrónica, electroacústica, la vídeo creación, y la utilización de interfaces avanzados para la interactividad.

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 En los 90 Yamaha aposto por revivir el pasado y relanzar en sus maquinas de gama alta la síntesis por modulación de frecuencia (FM), una novedosa e innovadora forma de síntesis desarrollada con anterioridad por Jon Chowning y sobre la que Yamaha compro todos los derechos. En concepto dejaba de lado a todo lo conocido hasta el momento en lo que a generación de sonido respecta y abría las puertas a las nuevas generaciones de herramientas basadas en sistemas que mas tarde aparecerían con motivo del boom digital. A grandes rasgos la FM consistía en crear formas de ondas complejas ricas en armónicos partiendo de las formas de onda mas simples que pueda generar cualquier oscilador, las sinusoidales.

La gran complejidad y la poca intuición que ofrecía en su programación fue motivo de menosprecio y asi fue perdiendo interés incluso entre los usuarios mas experimentados. El propio Chowning junto con el pionero Wendy Carlos fueron los que mejor y de forma mas dispar mostraron su potencial en sus obras “Turenas”, un ensayo de corte electrónico-experimental, y “Swiches on Bach 2000” emulando la gran orquesta, respectivamente.

Pero siguiendo con la mirada atrás, la síntesis por modulación de frecuencia alcanzo su máxima expresión en las series que Yamaha comercializo bajo las siglas “SY y FS”, concretamente en los sintetizadores de gama mas alta SY77, SY99 y en el modulo FS1R; ambos heredaron de su antepasado el Dx7 la FM simple transformándola en FM elaborada con el consiguiente aumento en su complejidad.

Aquello no cosecho el triunfo esperado propio de lo que había sucedido años antes, pero con posterioridad en el revival y las nuevas modas retro que se impusieron a principios del 2000, Yamaha demostró no haberse equivocado mirando al pasado y reviviendo el gran éxito que cosecho la serie DX de la que es originaria la síntesis FM y que tanta fama alcanzo en sus sintetizadores Dx7, y posteriormente Dx7 II y DX11.

Gran parte de los sintetizadores que se producen hoy día siguen incorporando en sus métodos de generación la síntesis FM.

En esta entrada al Blog intentaremos descubrir algunos de los secretos de la FM a través de… Sigue leyendo

Taller de Bejonlin (sintetizador analógico), por Rob Hordijk

Hora
sábado, 04 de junio · 12:00 – 18:00

Lugar
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C/Sant Ferran, 1246001, Valencia

Info
Descubre las claves de la síntesis analógica de la mano de Rob Hordijk, y tanto si eres un experto del soldador, como si aún no estás iniciado en la cultura DIY, construye tu propio Benjolin, un sintetizador diseñado por el propio Hordijk, que sólo puede adquirirse mediante la asistencia a estos talleres de una jornada, y tras su paso por Amsterdam, Berlín o Nueva York, llega por primera vez a nuestro pais.

El coste del taller, que tendrá lugar en el emblemático edificio de Octubre CCC, es de 70€, más 80€ de los materiales, y su asitencia garantiza que cada participante se llevará un sintetizador analógico completamente operativo.

El Benjolin es una “caja de ruido” dotada de cierta dosis de aleatoriedad que puede tocarse de una manera intuitiva. Su construcción supone un reto, que con algo de paciencia y la ayuda de Rob y su equipo, cualquier participante, incluso aquellos no iniciados en la electrónica, podrá superar con éxito.

Información e inscripciones en:
http://www.noiseandroid.com/-talleres-y-eventos/40-taller-de-benjolin-con-rob-hordijk.html

http://web.me.com/klangbureau/DIY/Benjolin.html

Este pequeño programa de la página Codeorgan convierte cualquier página web en música. En el análisis de la webm básicamente se utiliza el código html de la página:  se extraen todas las letras entre la A y la F, que se corresponden a las notas de la escala musical, y según su frecuencia y algún otro factor “mágico” se crean ritmos para los diversos instrumentos.

Lo hemos probado con los distintos enlaces de Músicas a lo lejos y los resultados son tan dispares como divertidos. La música asociada al blog es la más compleja por tener mayor volumen de código. Podéis probarlo aquí mismo pulsando sobre el código flash incrustado arriba.

La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) mantiene abiertas cuatro líneas de investigación y actividades de formación y divulgación sobre el theremin, uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos de la Historia y que puede sonar sin llegar a tocarlo.

Profesores y alumnos de la Escuela Técnica Superior de e Ingenieros de Telecomunicación y del Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia (iTEAM) de la Politécnica comenzaron hace tres años el estudio y difusión de este instrumento, inventado en 1919, según fuentes de la universidad.

La Politécnica ha contactado con thereministas de renombre como Randy George, Francisco Isla y Lydia Kavina, que apoyan la investigación sobre el theremin, cuya principal característica es que se toca sin tocarlo.
Basta con acercar las manos a las dos antenas del instrumento para que el theremin suene, en función del tono y el volumen, que son los dos parámetros básicos para producir melodías.

Experiencia piloto
El proyecto de la UPV comenzó como una experiencia piloto en una asignatura de primer curso de Ingeniería Superior de Telecomunicación, y ha ido adquiriendo mayor entidad, hasta involucrar a dos titulaciones, Ingeniería Superior de Telecomunicación e Ingeniería Aeronáutica, y a más de 150 alumnos.

Actualmente, se están desarrollando cuatro proyectos de investigación, que han dado lugar a cinco proyectos fin de carrera de Telecomunicaciones desarrollados por 5 alumnos erasmus del HTW de Dresden (Alemania).

Al mismo tiempo, dos alumnos de la UPV y de la institución de Dresden han iniciado dos proyectos de fin de carrera en las mismas líneas de investigación.

El propósito de estos investigadores que trabajan en la Politécnica es estudiar la posibilidad de mejorar las prestaciones del “theremin” con el desarrollo de una antena de pitch que sea direccional, utilizando agrupaciones de antenas apoyan el proyecto, para evitar los problemas de interferencia al tocar el instrumento. Entre los expertos que colaboran con la Politécnica en el estudio de este instrumento destaca el tinerfeño Francisco Isla, quien comenzó a interesarse por el theremin al inicio de sus estudios de Ingeniería.

Fuente: Levante-emv

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